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¿Está Costa Rica siendo superado en intensidad de juego?

Hace algunos meses en una rueda de prensa, el director de selecciones nacionales de Costa Rica, Carlos Watson, indicó con base en estudios y análisis realizados en las ultimas participaciones internacionales, habían llegado a la conclusión de ser el pressing el principal motivo por el cual las selecciones nacionales en todas sus categorías, estaban teniendo problemas para competir a nivel internacional.

Este tema es complejo de analizar, y “resolverlo” no es tan sencillo como contratar a Jurgen Klopp para venir a enseñar de Gegenpressing. El fútbol costarricense en general, parece haberse estancado en un ritmo de juego bajo y al llegar a competiciones internacionales, queda en evidencia en diferentes aspectos del juego, que no necesariamente tienen que ver con la técnica, pero si en rendimientos físicos y diferentes facetas tácticas. El fútbol internacional de selecciones tiende a trabajar mucho sobre las transiciones, lo cual conlleva un ritmo de juego alto. Entendiendo ritmo de juego como todas las acciones y esfuerzos realizados por un equipo durante todo el partido sin sufrir cambios en intensidad. Adicionalmente, la popularización del pressing alto – como respuesta ante estilos de juego con altas posesiones de balón – tuvo una irrupción muy importante en los últimos años, sobre todo de la mano de algunos cuerpos técnicos alemanes como Hansi Flick, Jurgen Klopp, Marco Rose, Julian Nagelsmann o Thomas Tuchel. Esto sin detallar los diferentes estilos de presión que podrían emplear los equipos según su estrategia táctica. Si bien es cierto la pandemia se trajo abajo los ritmos de juego más altos, el pressing alto se mantiene, sobre todo en la región final de la zona medular.

Lo que se puede ver partido a partido en relación con las participaciones de Costa Rica a nivel internacional es evidente según los resultados. Pero si el pressing está siendo tan determinante en esos resultados negativos ¿es posible medir cuanta es la brecha actualmente con respecto al resto?. Para esto, se puede tomar como base el pressing e introducir a continuación la métrica PPDA para obtener un punto de comparación entre las diferentes intensidades para presionar al rival en busca de recuperar el balón.

PPDA

Pases Permitidos por Acción Defensiva (PPDA por sus siglas en inglés) es un conglomerado de diferentes acciones de intensidad de presión a nivel de equipo, usado para tratar de capturar el grado en el cual un oponente está ejerciendo pressing cuando no tienen posesión del balón.

En otras palabras, este métrica cuenta la cantidad de pases que un equipo le permite hacer a su rival antes de intentar recuperar el balón con una acción defensiva, como un tacle, intercepción, un despeje o incluso una falta. Es importante indicar que esta métrica aplica únicamente a ciertas áreas del terreno de juego – el último 60% del campo para ser exactos – aproximadamente en línea con el borde del círculo central de su propia mitad.

Un PPDA bajo indica una intensidad superior al intentar ganar el balón de vuelta, y figuras más altas indican que un equipo es más pasivo sin el balón.

Gracias a la métrica de PPDA es posible identificar la intensidad del pressing (pressing alto para mayor entendimiento) de un equipo en un determinado partido. A menor PPDA, significa mayor intensidad, ya que se permite menos margen de maniobra al rival y se demuestra mayor intensidad para intentar recuperar el balón. Muy importante aclarar, no significa que se permiten en promedio cierta cantidad de pases antes de recuperar el balón (eso es otro tema aparte, midiendo la efectividad de la presión), sino que mide la cantidad de pases en promedio que se le permite al equipo contrario antes de intervenir con una acción defensiva, es decir, intentar recuperar el balón. Es una cuestión de intensidad y no de efectividad.

Cada liga o torneo podría tener promedios diferentes en cuanto a PPDA, lo cual podría eventualmente indicar si una liga tiene mayor intensidad que otras. Sin embargo, principalmente partido a partido puede dar una fotografía clara en cuanto a la intensidad del pressing.

Como primer ejemplo se elabora el siguiente gráfico tomando los datos provenientes del partido en donde Costa Rica cayó derrotado 4-0 ante los EEUU en un amistoso internacional del presente año 2021 (Ronald González era aún el técnico de Costa Rica), dividido en intervalos de 15 minutos.

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Es absolutamente evidente la diferencia en el ritmo de juego en los primeros minutos, la intensidad en el pressing alto aplicado por los EEUU (Por debajo de 5 PPDA en los primeros 15 minutos), descendiendo hacia la final de la primera parte (EEUU ganaba desde muy temprano en el partido aumentando la ventaja al minuto 41). Eso quiere decir que, aproximadamente EEUU le estaba permitiendo a Costa Rica en promedio menos de 5 pases en su propio campo (es decir en campo costarricense) antes de intervenir con una acción defensiva, durante esos primeros 15 minutos. Costa Rica por otro lado, le estaba permitiendo en promedio más de 15 pases a los Estados Unidos en su propio campo, antes de intervenir con una acción defensiva. Específicamente en esos primeros minutos, EEUU tiene un PPDA de 2,5 en comparación con un PPDA de 18 por parte de Costa Rica.

El equipo de Costa Rica al verse con el marcador en contra, requirió elevar ese ritmo de juego, manteniendo el pressing durante el resto del compromiso. Los cambios sumado a la diferencia en goles, le permitió a EEUU manejar con mayor calma en su propio campo el resto del compromiso.

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Desorganización y falta de presión en zona medular.

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Balón descubierto (sin presión) línea defensiva descoordinada, permitiendo el pase y desmarque en profundidad.

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Contra-presión (presión tras pérdida) de Estados Unidos, robando el balón en zona de inicio para Costa Rica.

En el siguiente ejemplo, esta vez se tomaron datos del Final Four de la Concacaf Nations League 2021. Durante el partido entre Honduras y Costa Rica, los catrachos dominaron casi todo el partido, haciendo más evidente ese dominio en la etapa complementaria. Si bien es cierto, los costarricenses se pusieron al frente, el pressing constante de los hondureños queda en evidencia, mientras los ticos demuestran altibajos entrando en la etapa complementaria, buscando mantener más el bloque que elevar las prestaciones físicas. Esto incluso observando un PPDA de Honduras de alrededor de 5, mientras Costa Rica no logra ejecutar un PPDA menor a 10.

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Primer gol de Honduras, presión de baja intensidad de Costa Rica, permitiendo pases entre líneas con facilidad.

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Segundo gol de Honduras, pérdida de balón en salida por parte de Costa Rica.

Tomando los datos ahora del partido entre Costa Rica y México finalizado 0-0, el patrón defensivo sigue siendo claro, ritmo de juego bajo, bloques más profundos y en constante organización defensiva. Por el contrario el conjunto Mexicano con ritmos de juego alto y produciendo incomodidad a la zaga costarricense.

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Presión de baja intensidad por parte de Costa Rica, dando tiempo y espacio para los balones a profundidad

¿En que momento se abrió la brecha?

Lo experimentado por Costa Rica a nivel internacional no sucedió de la noche a la mañana, sino más bien es el reflejo evolutivo que está teniendo el fútbol, tal cual se indicó al inicio de este documento.

Retrocediendo más en el tiempo, se revisaron los datos hasta el mundial mayor masculino de Brasil 2014. A continuación los PPDA en campo rival de los primeros tres partidos disputados por la selección de Costa Rica.

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Lo primero que se hace notar son los equipos sin realizar un pressing alto, y en muy pocas ocasiones se observan PPDA menores a 5. Algunos factores fueron determinantes durante ese mundial, por ejemplo el aspecto climático. Esto de manera muy genérica, ya que selecciones como Alemania mostraban otras características, saliendo del canasto.

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Presión de Italia en campo contrario de baja intensidad, con el marcador en contra.

Finalmente contra Holanda la diferencia fue bastante marcada, aún así los holandeses no llegaban a un PPDA por debajo del 10, excepto en los últimos minutos de cada mitad de tiempo en los primeros 90 minutos.

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Las condiciones del mundial, así como las características de los rivales, fueron fundamentales para que Costa Rica pudiese competir a buen nivel y tener un buen desempeño. Aquí no estamos menospreciando el orden táctico ni las prestaciones físicas, únicamente colocando las cosas en el contexto del ritmo de juego y pressing alto.

Revisando el siguiente ciclo mundialista hacia Rusia 2018, se pueden resaltar dos partidos eliminatorios en particular, Costa Rica vs México y Costa Rica vs Honduras durante el 2017. En el primero, se puede ver como se mantuvo un ritmo de juego alto, de igual a igual con México, con PPDA cercanos a 5 durante largos lapsos. Incluso en los minutos finales con mayor intensidad por parte de Costa Rica. En el segundo partido, ante una replegada Honduras, a Costa Rica le costó entrar en ritmo, mejorando hacia el final en donde consiguió el empate. Hay un efecto del rival, pero también se comienza a notar una dificultad para mantener ritmos de juego altos de forma más constante.

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Durante el mundial de Rusia 2018, se empieza a observar ese efecto del pressing alto, aún en equipos como Serbia que no necesariamente se caracterizan por este motivo. Costa Rica logró mantener un buen ritmo de juego ante Serbia. Contra Brasil, el PPDA esclarece el estilo de juego brasileño, y las razones por las cuales su seleccionador Tite ha tenido éxito en los últimos años, probablemente el equipo de América con mayor ritmo de juego. Es importante tener este tipo de partidos en contexto, ya que fueron muy claras las intensiones costarricenses en tener un bloque bajo y no presionar arriba, llevar el partido a un ritmo de juego conveniente. Estas situaciones, al ser parte del plan de partido y posiblemente parte del modelo de juego, son elementos importantes a la hora de realizar la evaluación final. Si la intención es no presionar alto, entonces esta métrica refleja esa situación. Ante Suiza, las circunstancias llevaron a un estilo de juego menos intenso de ambos equipos. Ante un inicio tibio, Costa Rica mejoró en la etapa complementaria.

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Saque de puerta para Costa Rica, se observa la presión más adelantada por parte de Serbia. (Saque de puerta con la regla anterior)

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Secuencia de salida desde atrás por parte de Costa Rica, con la presión de Serbia en campo contrario. En esta ocasión Costa Rica logra eludir esa línea de presión.

Costa Rica enfrenta ahora un nuevo reto, camino a Catar 2022. Los constantes cambios de timonel han marcado la pauta. Sin embargo los síntomas son los mismos. El equipo tiende a sentirse más cómodo con ritmos de juego más bajos, a diferencia de las otras selecciones con un pressing muy alto marcado en sus modelos de juego. Parte de esto también impulsado por nuevas tendencias y los cambios en las reglas de juego, por ejemplo el saque de puerta con pases dentro del área.

Analizando el PPDA en algunos amistosos en 2019 y un partido de Copa Oro 2019, con Gustavo Matosas como Director Técnico, se obtuvieron los siguientes resultados:

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Tanto EEUU como México muestran un PPDA muy cercanos al 5, incluso por debajo de esa cifra, lo cual indica un nivel de intensidad muy alto en el pressing. Bastante diferente al estilo de juego implementado por los costarricenses, ya sea por presión de baja intensidad o por no lograr mantener el pressing alto durante mayores lapsos, con promedios de PPDA entre 12 u 8.

¿Ha cambiado algo con la llegada de Luis Fernando Suárez?

De momento no parece haber un cambio significativo en este aspecto de forma particular. En algunos partidos se han observado momentos de mejoría en intensidad. La lectura de juego en el cuerpo técnico del profesor Suárez queda muy claro porque precisamente cuando menor intensidad hay, es cuando realiza las variantes para subir las revoluciones. Así se demuestra en el partido ante Guadalupe.

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Sin embargo en términos generales si se compara con lo que están realizando otras selecciones, por ejemplo durante la Copa Oro 2021, Costa Rica no aparece entre los equipos con mayor intensidad. Esto ni siquiera en comparación con selecciones enfrentando a los mismos rivales.

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Mapa de calor y zonas de acciones defensivas. Mayoritariamente centrados en bloque defensivo medio o bajo durante la Copa Oro 2021.

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En el gráfico anterior, se puede apreciar como el partido de Canadá ante Costa Rica, se muestra como uno de los partidos como menor PPDA. Ese pressing alto terminó por hacerle mucho daño a Costa Rica, no solamente impidiendo su estilo de juego, sino también forzando las pérdidas de balón.

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Presión en salida por parte de Canadá, impidiendo el ataque por los costados y bloqueando líneas de pase.

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Aún en repliegue defensivo, Canadá sigue mostrando altos niveles de intensidad en el pressing.

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Caso contrario en Costa Rica, con bloque defensivo bajo, sin presión sobre el balón permitiendo pases largos con tiempo y espacio para la ejecución, tomando muchas veces a la defensiva mal ubicada o descoordinada.

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Otra pérdida de balón de Costa Rica en campo propio, ocasionando el segundo gol de Canadá, durante la Copa Oro 2021.

Está muy claro, el pressing alto está resultando determinante en el fútbol actual. Esto no significa que todas las selecciones deban jugar de la misma manera. Tampoco significa que sea necesario presionar alto durante todo el partido. Así como ha ocurrido siempre, las variantes tácticas están en constante evolución y no existe una fórmula mágica. Hay pesos y contrapesos para contrarrestar diferentes estilos de juego. Así como Canadá presenta un pressing alto, por el contrario Catar parece tener una organización defensiva distinta, más en propio campo y ambas formas pueden resultar exitosas. El ejemplo más claro de esto es Francia, campeón del mundo en Rusia 2018 con un bloque defensivo más profundo.

Un ritmo de juego alto no solamente implica realizar un pressing alto, sino también transiciones rápidas y efectivas, tanto defensivas como ofensivas. Esto incluye otro elemento importantísimo en los últimos tiempos como la contra-presión. Ante un pressing alto también es fundamental una salida desde atrás rápida, con diferentes movimientos y pases permitiendo eludir la marcación y aproximarse al marco contrario. Incluso si se desea contrarrestar el pressing alto con juego directo, también es necesario la velocidad en los movimientos. No basta con tirar el balón arriba y buscar la segunda bola, se necesita algo más. Los equipos y jugadores de élite, están acostumbrados a jugar con ritmos de juego alto y probablemente estarán mejor preparados al enfrentar equipos con estilos de juego que incluyen el pressing alto.

Conclusión

No necesariamente el pressing alto debe estar presente en nuestro modelo de juego. Como se comentó anteriormente, depende mucho de las circunstancias, el modelo de juego y el plan de partido. Sin embargo, si es necesario saber cómo contrarrestar este elemento táctico. La métrica PPDA nos permite evaluar los diferentes partidos y equipos, para determinar esos modelos de juego. Tanto si se quiere medir que tan intensa es la presión de un equipo, así como también identificar posibles situaciones con las cuales contrarrestar el pressing rival. Parte del éxito internacional, puede depender de la capacidad de reacción que tiene un equipo ante un rival que realiza un pressing alto.

Como parte de esta tendencia al pressing alto, surgen las siguientes preguntas de acuerdo a la situación actual de fútbol costarricense ¿Qué se está haciendo para mejorar el ritmo de juego? ¿Se están promoviendo mejores prácticas desde el fútbol base para lidiar con las nuevas exigencias? ¿Se le están dando a los nuevos futbolistas las herramientas necesarias para competir en el ámbito internacional? ¿Se están promoviendo en nuestros torneos un ritmo de juego alto? ¿Están los jugadores dispuestos a enfrentar estos nuevos retos profesionales? El problema es más estructural, abarcando diferentes organizaciones y hasta la parte cultural de cada país. En el pasado Costa Rica tuvo relativo éxito en diferentes selecciones pero se ha perdido el paso hacia evolucionar. Lo que funcionó en el pasado no necesariamente funcionará en el contexto del fútbol actual. Esto no quiere decir que futbolísticamente Costa Rica ha retrocedido, pero sí se nota nuevamente una brecha importante en relación a los demás. El pressing alto es tan solo uno de los síntomas que salen a la luz, entre otros muchos aspectos por mejorar o evaluar.

Trabajo realizado por SIFUT, con la colaboración de Gustavo Céspedes, Edmund Neil y Jonathan Corrales.

Foto de portada: Mundo Deportivo / John Raoux / AP

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